Meditacion.
July 26th, 2010
¿En que he fallado Padre mío?
“¿Quien dijo que habías fallado?”
Bueno, esta no es mi mejor faena. Esto se me ha ido de las manos, no sé cómo arreglarlo.
“Vamos a ir por partes. Esto nunca estuvo en tus manos, sino en la Mías. ¿Cuando fue que decidiste que estabas haciendo algo?”
Perdóname Padre, he pecado otra vez.
“Descríbeme los atributos de un buen devoto.”
Fe, confianza, entrega, coraje, humildad, obediencia y dedicación.
“Muy bien, ¿en cuál de esos puntos has fallado?
No lo sé Padre, por favor, dame la Gracia del discernimiento, ayúdame a comprender.
“Yo te he dado una tarea. ¿Estás seguro de que has hecho lo que te he ordenado?
No. Realmente en este momento no estoy seguro.
“Muéstrame entonces donde has fallado”
Se me ocurre que la parte más floja de mi trabajo es la humildad. Debo trabajar más en ese punto.
“Entonces hazlo. Dedícale más tiempo a tu humildad. Pero no busques excusas para no hacer tu trabajo. Tenemos un acuerdo y tienes que cumplir con tu parte”
Y entonces, ¿qué pasa con tu parte? Estamos sin agua otra vez, yo creo que tenemos derecho a recibir las cosas esenciales de la vida, y se me ocurre que el agua califica como esencial.
“¿Me estás diciendo que has fallado porque se han quedado sin agua?”
No. Estoy diciendo que yo creo haber cumplido con mi parte del trato y que al no proveernos con las cosas primordiales Tu estas fallando como padre.
“Eso no te da el derecho de renunciar a tu trabajo. Si tienes un reclamo, lo haces. No mezcles los temas. Estábamos hablando de tu falla. Quiero que me expliques donde has fallado”
Es que no lo sé. Se me ocurre que la gente se ha confundido con los mensajes. No me siento capacitado para continuar con esta tarea. Algunas de las preguntas que recibo no tienen nada que ver con lo que nosotros hacemos.
“Si es así, simplemente contesta que no sabes y sigue trabajando. Te preguntan lo que quieren saber, pero no hace falta que sepas todo lo que ellos quieren saber, solo se honesto y diles que no lo sabes”
¿Entonces cual es mi trabajo? Necesito una descripción detallada para así poder saber donde parar.
“Debes parar de contestar cuando se acaben las preguntas”
¿Y qué pasa si me preguntan cosas que no están dentro del esquema de trabajo que me has dado?
“Utiliza tu paciencia para explicarles que ese no es tu trabajo y que debieran comunicarse Conmigo. Yo resido en cada uno de los corazones de estos seres”
Esto no es fácil Padre. Me has dado un trabajo muy difícil. Algunos no están entendiendo el mensaje.
“Muy bien. Descríbeme lo que ves”
Veo un gran rebaño de ovejas y a un pastor que las está cuidando. Hay también un perro ovejero que corretea reuniendo a las ovejas descarriadas.
“Ese es Mi rebaño. Tú eres el perro ovejero y tu trabajo es traer de vuelta a las ovejas que se han descarriado. Las ovejas que se han apartado no son malas. Son curiosas y se atreven a alejarse del rebaño en búsqueda de pasto tierno. Tu trabajo es ocuparte de las ovejas descarriadas, las que dan “problemas”. Las otras no te necesitan. Haz tu trabajo y Yo me ocupare de tu bienestar. Tu única preocupación debiera ser servir a tu Señor con fidelidad y amor. Entonces, el perro sigue las órdenes de su amo. Es el pastor quien le indica que hacer y cuando hacerlo. Si el pastor comete un error y lleva a su rebaño por el sendero equivocado, será él quien deberá hacerse responsable por las consecuencias de sus actos, no el perro quien es solo un instrumento. ¿En serio piensas que Yo cometo errores?
No Padre, bien sabes que no.
“Entonces deja de preocuparte por las reacciones de la gente. Ese es Mi problema. Continúa trabajando con amor y entrega y deja que Yo me ocupe de ti. Mientras que me entregues tu trabajo y las consecuencias de tu trabajo todo estará bien. Levántate y sigue caminando a Mi lado. Confía en Mí, Yo no cometo errores”
Gracias Padre, a eso me dispongo. Supongo que quieres que publique esta meditación, ¿estoy en lo correcto?
“Por supuesto”
Meditación de la mañana del martes 27 de Julio.